Borrando Vestigios
Borrando Vestigios

Borrando Vestigios

El cuervo me observaba
plácidamente desde la
copa de ese árbol,
a la luz de la luna,
y juro que vi en
sus ojos rojos mi cuerpo.
¡Sí!, era yo desenterrando
ávidamente de esa tierra
mojada los vestigios de
mi existencia corpórea.
Eso que llaman materia
ya no era más que
huesos roídos; lo único
que quedaba intacto era
la promesa que había
hecho con ese ser
en vida, y con las
fuerzas de mi más profundo dolor,
lo arranqué de mi corroído vientre
y me lo comí.


LR