Quebrando hojas a paso lento,
respiraba hondo el pequeño,
susurrando lamentos como perro en sufrimiento.
Cánticos de pesares resonaban en el viento.
«Perdido está», comenta el cielo.
La luna vigila su andar,
que, agobiado en la oscuridad,
transita.
El alma joven peregrinando está.
El alma joven buscando está.
El alma joven quiere un hogar.
El alma joven se marchita en soledad.
LR